A un siglo de su creación, “La Filomena” vuelve a escucharse con fuerza en la Comarca Lagunera, no solo como una melodía tradicional, sino como un emblema que marcó el nacimiento del espíritu moderno de Torreón. La conmemoración de sus 100 años busca rescatar su historia, proyectarla hacia las nuevas generaciones y reafirmarla como parte esencial del patrimonio cultural de la región.
Durante el anuncio de las actividades, la secretaria de Cultura del Estado de Coahuila, Esther Quintana Salinas, subrayó que la música tiene la capacidad de arraigarse en el alma y en el sentimiento colectivo, convirtiéndose en un vínculo que trasciende el tiempo y el espacio. “La Filomena”, dijo, representa esa trascendencia y simboliza la etapa de bonanza que vivió Torreón durante el auge algodonero en las primeras décadas del siglo XX.

En ese sentido, afirmó que “La Filomena” representa una prueba contundente de los vínculos que unen a la comunidad con aquello que le genera alegría y entusiasmo.
“Estamos festejando con mucho cariño los primeros 100 años de La Filomena. Queremos que la conozcan las nuevas generaciones, que no se pierda, porque sería imperdonable. Es parte de nuestras raíces, de nuestra identidad y de nuestro sentido de pertenencia”.
Como parte de la conmemoración, el próximo 15 de marzo se realizará un gran baile en la Plaza Mayor, donde se invita a la ciudadanía a asistir, incluso con vestimenta de época, para recrear el ambiente histórico que dio origen a esta tradición musical. Además, se han desarrollado conferencias y actividades culturales para profundizar en la historia de la canción.
“La Filomena refiere espacio, tiempo e historia. Fue un paso definitivo para detonar el crecimiento de Torreón como la gran ciudad que es hoy”, subrayó la secretaria, al recordar que la pieza surgió en un contexto de recuperación económica tras la Revolución Mexicana, cuando el auge algodonero impulsó una etapa de bonanza, empleo y bienestar en la región.
De acuerdo con los promotores de la conmemoración, la canción nació en medio del dinamismo económico que trajo la llamada “época de oro del algodón”, convirtiéndose en reflejo del orgullo lagunero.
A diferencia de otros municipios que organizan concursos para crear himnos locales, “La Filomena” surgió de manera espontánea y fue adoptada por la comunidad hasta convertirse en un símbolo colectivo que trasciende generaciones y clases sociales.
Destacó que uno de los momentos clave para su popularización fue cuando integrantes del movimiento rotario la utilizaron en un contexto político-social, sin imaginar que la ciudadanía se apropiaría de ella como estandarte regional.
Actualmente, el objetivo es reforzar su presencia en escuelas y espacios educativos, promoviendo que maestros y padres de familia impulsen su conocimiento entre niñas, niños y jóvenes.
“Hay que llevarla a las aulas, como lo que es, es decir, nuestras raíces, nuestra música, el reflejo del nacimiento de una gran ciudad”.
