– El caso de Eithan Daniel, un menor de apenas un año y medio, ha generado indignación a nivel nacional tras revelarse que fue víctima de maltrato desde antes de su nacimiento y presuntamente asesinado por sus propios padres.

De acuerdo con investigaciones, el menor fue encontrado sin vida dentro de un costal abandonado en una zona conocida como “Los Kilómetros”, lo que detonó un operativo que derivó en la detención de cinco integrantes de su familia, incluidos sus padres.
Las autoridades señalaron que el niño murió a causa de un golpe en la cabeza que le provocó un traumatismo craneoencefálico, además de presentar signos severos de desnutrición y huellas de violencia física.
El caso ha causado mayor conmoción luego de que se diera a conocer que el menor era víctima de agresiones constantes, derivadas de la falta de tolerancia de sus cuidadores ante conductas propias de su edad, como llorar por hambre o buscar atención.
Incluso, la madre confesó ante autoridades que durante el embarazo golpeaba su vientre, lo que evidenciaría un contexto prolongado de violencia desde la gestación.
Asimismo, se informó que el menor no contaba con registro oficial ante el Estado, lo que agravó su situación de vulnerabilidad y evidenció omisiones graves por parte de sus tutores.
Tras las investigaciones, autoridades cumplimentaron órdenes de aprehensión contra los padres por el delito de homicidio agravado, mientras continúan las indagatorias para deslindar responsabilidades de otros familiares involucrados.
El caso ha encendido el debate sobre la violencia infantil y la necesidad de fortalecer los mecanismos de protección para niñas y niños en México.
