Los más de 110 mil autos “chocolate” que se estima circulan en Coahuila han causado grandes pérdidas económicas que se calculan en más de 6 mil 600 millones de pesos, recursos que pudieron haberse quedado en la entidad como parte del mercado de reventa de autos usados, señaló Marcelo Lara Saucedo, especialista en finanzas.
Agregó que la legalización de estos vehículos a un costo de 2 mil 200 pesos por unidad podría dejar un ingreso al Gobierno de 242 millones de pesos, pero el impacto a la economía de una entidad como Coahuila, donde se encuentra la industria automotriz, causa más estragos que beneficios, ya que se pierden empleos, se deja de pagar servicios en un mercado legal establecido, y se generan otros problemas de gran impacto para las finanzas estatales.
Destacó que ante la apertura de la legalización, es probable el incremento de vehículos por un mayor tráfico de autos ilegales, los cuales suelen costar entre 2 y 4 mil dólares, además de los pagos que se hacen a organizaciones que se dedican a la importación y a la entrega de títulos de propiedad, y que suelen cobrar alrededor de 10 mil pesos por obtener una placa de organismos como Onapaffa, entre otros.
El promedio de cada auto es de 60 mil pesos, es decir, que se han dejado de invertir más de 6 mil 600 millones de pesos en la compra de autos de segunda mano, además, se dejan de pagar servicios de cambio de aceite y mantenimiento a talleres autorizados, que en promedio es de 330 millones de pesos”, explicó.
Marcelo Lara explicó que las organizaciones que se dedican a la venta de estos automóviles son las que más recursos generan, pues para dar el amparo y protección de estos vehículos, al menos se han logrado embolsar más de mil 100 millones de pesos, si se calcula que venden la protección a los dueños de estos vehículos por un cobro estimado de 10 mil pesos.
Finalmente, el especialista en finanzas destacó que la legalización de los vehículos “chocolate” causará al menos una depreciación en la reventa de autos usados hasta de un 30%, lo que se convierte en un mercado desigual para quienes tratan de vender sus autos mexicanos de segunda mano.
