El acuerdo entre Alito Moreno y Adan Augusto López que abrió la puerta para remover a más de 700 jueces y magistrados, sería producto de acuerdos que el PRO cerró con Morena para favorecer a sus gobernadores de Durango y Coahuila. Al menos, esa es la convicción del líder del PAN, Marko Cortés.

En efecto, este fin de semana se llevó a cabo en el Senado de la República la “insaculación” -como la bautizó Fernández Noroña- de 850 circuitos y distritos federales en el Senado de la República, de los cuales 700 están en funciones y el resto vacantes. Los once senadores del PRI presentes en el recinto, incluido Alito Moreno Cárdenas, permitieron a la mayoría de Morena avanzar con el proceso.

Su presencia despertó polémica en la oposición y se volvió a hablar del PRIMOR, porque el PAN y Movimiento Ciudadano anunciaron días atrás que faltarían a la sesión para no convalidar el método de la tómbola para la elección que cambiará el rostro del Poder Judicial, primero en 2025 y lo que falte en 2027.

Con Alito Moreno a la cabeza, el tricolor justificó su presencia que habilitó el quórum a Morena, como una decisión que apuntaba a “controlar” el proceso. Del supuesto control se sabe poco y nada, pero si está bastante claro que la presencia de los senadores priistas en la sesión de este sábado permitió que al pasar la lista se completara el quórum para la realización de la ordinaria, con 68 senadores (tres más del mínimo requerido en la ley).

“López Doriga vuelve a mentir en Radio Formula! Aquí están las pruebas de que las y los Senadores del PRI no formaron parte del quórum de la sesión del sábado 12 de octubre en el Senado”, intentó justificar Moreno Cárdenas, cuando escaló el escándalo porque los senadores priistas permitieron a Morena avanzar con la “insaculación” de jueces. 

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