La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, anunció hoy un aumento histórico a 50 millones de dólares como recompensa por información que conduzca al arresto del presidente venezolano Nicolás Maduro, duplicando la cifra previamente establecida en enero de este año  .

Bondi calificó a Maduro como “uno de los narcotraficantes más grandes del mundo” y una amenaza para la seguridad nacional estadounidense, acusándolo de colaborar con organizaciones criminales como “Tren de Aragua”, el “Cártel de los Soles” y el Cártel de Sinaloa  .

Adicionalmente, informó que se han incautado más de 700 millones de dólares en activos, así como dos aviones privados, nueve vehículos y 30 toneladas de cocaína, presuntamente vinculados con el entorno del mandatario venezolano  .

La respuesta del Gobierno venezolano no se hizo esperar. El canciller Yván Gil calificó el anuncio de Estados Unidos como una “burda operación de propaganda política” y lo desestimó como un “show mediático” y la “cortina de humo más ridícula” que ha visto  .

Por su parte, Cuba y el expresidente de Bolivia, Evo Morales, también condenaron la medida, calificándola como un acto agresivo e injerencista contra Venezuela  .

Desde la Casa Blanca, se sostiene que esta medida forma parte de una estrategia de presión internacional orientada a aislar al régimen de Maduro y apoyar “los llamados del pueblo venezolano por un nuevo liderazgo”  .