Huye de los policías y se esconde en los callejones de la colonia hasta que cae en una trampa con alimento
Luis Antonio Castillo Flores, inspector de la Policía Ambiental de Coahuila reportó que después de dos semanas de recibir fotos y reportes del avistamiento de un coyote que vivía en las calles de Saltillo, el animal salvaje fue capturado para tranquilidad de habitantes de las colonias Morelos, La Amistad y Zaragoza.
Y aunque el coyote siempre se comportó como un perro callejero y no agredió a ninguna persona, después de ser valorado médicamente, será reintegrado a su ambiente natural en la Sierra de Zapalinamé.
Los vecinos le llaman el “perro güero”. Nadie sabe de dónde vino, pero se pasea por la calle como si fuera su casa: su pelo dorado bajo el sol de otoño contrasta con el gris del pavimento. Camina a cuatro patas, saca la lengua de su hocico alargado y mira fijamente con sus ojos amarillos, casi alegres o, en todo caso, una alegría silvestre. Un día lo ven en la colonia Morelos, otro día en la Zaragoza, otro en la Amistad. Las fotos llegan a los grupos de seguridad de Whatsapp de la Policía de Saltillo porque no se trata de un perro, sino de un coyote que no ronda los límites de la mancha urbana con la sierra de Zapalinamé, sino que avanza, muy a gusto, por los callejones a menos de 2 kilómetros del bulevar Fundadores.
“nos dimos a la tarea, en compañía de elemento de Policía del Estado, de poner jaulas-trampa”, artefactos de metal con comida adentro para que el animal entre y pise una lámina que activa el mecanismo que cierra las puertas” señaló el funcionario ambiental.
El coyote de la Morelos fue liberado en octubre de 2019 en El Jahuey, al sur de Saltillo y regresó después de dos años de vivir en su hábitat natural.
La disponibilidad de comida fácil posiblemente haya provocado su regreso a la civilización comentó finalmente, Luis Antonio Castillo Flores, inspector de la Policía Ambiental.
