Torreón, Coahuila. – El regidor electo Mario “CR”, fue vinculado a proceso por el delito de lesiones leves calificadas por razón género, amenazas y discriminación, hechos ocurridos en mayo de 2022 en agravio de una funcionaria estatal, previo a un acto público.
En la audiencia que se extendió por más de seis horas en el Centro de Justicia Penal de Torreón, la jueza Judith Arzate Ramírez dictó como medidas cautelares la suspensión provisional de la toma de protesta del cargo de regidor, durante el tiempo que dure el proceso y la colocación del brazalete localizador.

Durante décadas el inculpado se ganó la fama de operador político eficaz, lo que le valió para obtener prebendas y beneficios personales, estando a punto de abandonar las filas del PRI e ingresar al partido Morena.
La molestia del diputado local se dio cuando al llegar al centro de convenciones donde se llevaría a cabo el evento, que contó con la presencia de Miguel Ángel Riquelme, primer priista de Coahuila, le informaron que él compartiría mesa con el mandatario, pero que su hija había sido asignada a otra mesa, por lo que, iracundo, exigió a gritos que su hija fuera reubicada y se sentara a su lado en la misma mesa que el gobernador.
A la exigencia del legislador se sumó su hija, la regidora Cepeda Rodríguez, quien tiró del cabello a Garza Villarreal, quien luego recibió dos golpes en la espalda propinados por Cepeda Ramírez, quien se retiró del evento luego del zafarrancho que armaron los tristemente célebres integrantes del clan Cepeda. En el altercado, también resulto agredida Malú, hija de Garza Villarreal, al intentar frenar la agresión de la que fue objeto su madre.
Por lo anterior, la afectada presentó la denuncia en la Fiscalía General del Estado por los delitos de lesiones y amenazas en contra de su agresor y promovió juicio de procedencia en contra de ambos servidores públicos que ostentando sus cargos hicieron gala del abuso de poder.
Al respecto, en sus redes sociales, Fernando López, pareja sentimental de Garza Villarreal y padre de Malú, también agredida por el clan Cepeda, señaló: “la vida nos coloca obstáculos y nos pone a prueba frente a gente desubicada y fuera de la realidad, como es el caso del diputado y la regidora, quienes amparándose en su calidad de “representantes sociales”, se consideran superiores a cualquier mortal.

