El Senado mexicano aprobó por unanimidad la reforma al artículo 28 de la Constitución para que el Estado retome el control de las vías ferroviarias, especialmente para el servicio de pasajeros. Con 123 votos a favor, los senadores destacaron que México posee una de las redes ferroviarias más grandes del mundo, lo que ayudará a mitigar problemas ecológicos y de salud causados por otros sistemas de transporte.
Actualmente, solo el 0.9% de los desplazamientos de pasajeros en el país se realizan en tren, lo que muestra una «subutilización de la infraestructura ferroviaria». La reforma busca aprovechar más de 27,000 kilómetros de vías para crear un transporte sostenible, accesible y eficiente, fomentando el desarrollo de nueva infraestructura y la generación de empleos, especialmente en regiones rezagadas como el sureste del país.
El senador Óscar Cantón Zetina (Morena) subrayó la importancia de esta reforma como una política de Estado que beneficiará a todos los mexicanos. En tanto, la senadora María Guadalupe Murguía Gutiérrez (PAN) enfatizó que el sistema ferroviario debe ser bien planificado, considerando aspectos ambientales y garantizando un servicio eficiente.
Néstor Camarillo (PRI) destacó que un sistema ferroviario robusto puede revitalizar la economía y mejorar la calidad de vida en comunidades rezagadas. Francisco Barreda (Movimiento Ciudadano) también apoyó la reforma, resaltando el compromiso con la transparencia y el impacto económico positivo esperado.
Ignacio Mier (Morena) celebró la aprobación, asegurando que se devolverán los trenes de pasajeros al pueblo como un derecho. La iniciativa debe ser ratificada por al menos 17 congresos locales antes de ser enviada a la presidenta Claudia Sheinbaum, quien ya anunció una inversión de 150 mil millones de pesos para construir tres mil kilómetros de trenes de pasajeros durante su mandato.
