Una investigación documentó redes de trata y trabajo forzado operadas por grupos criminales en la Sierra Tarahumara, Chihuahua, donde hombres y adolescentes fueron obligados a cultivar amapola y marihuana en campamentos clandestinos vigilados por hombres armados.
El reportaje, respaldado por Quinto Elemento Lab y A Dónde Van los Desaparecidos, revela que las víctimas eran reclutadas con falsas ofertas de empleo en colonias marginadas, centrales camioneras y comunidades indígenas. Una vez trasladadas a la sierra, permanecían cautivas durante meses o años, sometidas a jornadas extenuantes, golpes, hambre y amenazas constantes.
Uno de los casos centrales es el de un hombre identificado como BAR, desaparecido en 2015 y localizado en 2018 tras escapar junto con un adolescente rarámuri. Ambos relataron que sobrevivían en cuevas improvisadas mientras eran obligados a trabajar para el crimen organizado. En 2019, luego de que tres hombres lograran huir y denunciar los hechos, autoridades rescataron a 21 personas cautivas en la zona serrana de Ocampo, Chihuahua.
La investigación también expone omisiones de las autoridades, ya que desde años antes existían denuncias sobre desapariciones y explotación forzada sin que se actuara de manera efectiva. Incluso después del operativo de rescate, los campamentos continuaron operando y nuevas víctimas siguieron siendo captadas.
Además, el reportaje señala a Henry Giovanni Velázquez Barrera, alias “El Chiapas”, como uno de los presuntos reclutadores de víctimas. Aunque fue sentenciado por trata de personas, posteriormente obtuvo su libertad por fallas procesales y actualmente permanece prófugo.
