Prácticamente encarcelado en su propio domicilio de Cuernavaca Morelos y con las reservas de ley por haber resultado responsable de genocidio, murió el presidente populista y de tendencia comunista Luis Echeverría Álvarez.
Para el Comité del 68, el expresidente Luis Echeverría Álvarez, no murió impune, sino que murió en calidad de imputado por genocidio, del que no fue exonerado como se hizo creer.
En un mensaje colocado en una red social, el Comité del 68 Pro Libertades Democráticas, integrado por exdirigentes estudiantiles, aseguró que el exmandatario priísta quedó en libertad bajo reservas de ley y esperando que la entonces Procuraduría General de la República, ahora FGR, reabriera el caso.
“No murió impune, murió en calidad de imputado por el delito de genocidio, del cual tampoco fue exonerado como se ha hecho creer, quedó libre bajo reservas y esperando que la PGR ahora FGR reabra el caso.
Echeverría Álvarez fue presidente de México de 1970 a 1976, en una etapa marcada por un partido único, el Partido Revolucionario Institucional. Antes, en el sexenio de Gustazo Díaz Ordaz, fungió como secretario de Gobernación.
